Son todos iguales!. Fue una frase que me han dicho muchas veces, diferentes personas, con respecto a los nuevos jóvenes uruguayos. Cuando tenia quince las apariencias se separaban en dos grupos solamente, a los que les importaba, y a los que no. Y era muy difícil de diferenciarlos, capas que por alguna marca de ropa, o algo así, pero eran mínimas las diferencias. Hoy en día, parece ser que para tener identidad, tenés que pertenecer a un grupo de algo y morir con esa producción. Hasta el no querer pertenecer a nada, es parte de una corriente. Yo los veo a todos con los mismos peinados, las mismas ropas, y producciones de apariencia, que cuestan mente y tiempo. No digo que este mal, preocuparse por su forma exterior, pero no vivir para ello. Lo mas seguro es que yo también pertenezca a un grupo de algo, pero me quedo tranquilo de no saber a cual.
Estoy sonando como un viejo y me asusta, pero mas me asusta la vanalidad…