Y su respuesta fue: No me gusta estar sola, pero tampoco me gustaría cargar con la responsabilidad de estar con alguien. Mi segunda contestación, fue instantánea, casi sin pensarla: Es que aún no has encontrado a ese alguien, por que si así fuese, no sería una carga.
Ya había pensado en ello varias veces, y en realidad, dije de nuevo lo mismo.
Es que para mi, siempre el amor, venía de una predisposición, a querer estar enamorado, de tener esas ganas de cargar con la responsabilidad y si uno tenia esa actitud podría encontrar a ese alguien.
Ya no tengo ni idea de que pienso sobre ello, pero un poco me sentía igual, con frío, esperando, con ganas, pero sin esperanza, mirando a nuestros vecinos de mesa, que ellos quizás, habían encontrado la respuesta.