Contentos!

Dedico este cachín de mi pagina, para saludar a un gran amigo de la casa, Diego Oroño, que se ha recuperado de sus nanas cardíacas y nos pone muy contentos!

Hoy por mi...mañana por mi...



No recuerdo cuando fue la primera vez que lo note, pero a partir de ella, vi que algo andaba mal.
Poco a poco hemos perdido la capacidad de ayudar a alguien, por la simple razón de que ayudar, es algo lindo y nos deja contentos.
Me remonto a mis viejos días de liceo católico cuando en la inservible catequesis nos preguntaban, ¿qué habiamos hecho hoy por los demás? Y algún niño con cara de santo, decia con orgullo que le habia dado un peso a un pobre, cuando apenas sabia lo que era un peso, y menos aún el esfuerzo que ese peso tenia detrás y menos que nada, lo poco que ese peso valia para alguien con hambre.
Y acto seguido el catequista felicitaba a ese niño con cara de orgullo...
Eso nos han enseñado, que horror!
Es que ya nadie ayuda a nadie, todos queremos contar nuestros problemas, que nos escuchen, que nos contengan, pero nadie quiere escuchar, nadie quiere contener y nadie quiere que le cuenten.
Y hemos llegado hasta el punto de que si alguien nos ayuda, hasta desconfiamos un poco de sus intenciones, ya que nosotros mismos, hemos dado para recivir.
Para no llevar esto a un palabrerío barato, simplemente piensen cuando fue la ultima vez que se sentaron, cara a cara con un amigo, a contarse sus problemas, a escucharse el uno al otro, y que esos problemas fueran algo mas que una nota en facultad, o un problema de dinero o alguien que le gusta y no le da bola.
Hoy yo tuve un problema, y no encontre a mi mejor amigo, ni encontre a mi vecino, ni encontre a mis compañeros de clase, encontre a un desconocido que sin dudarlo me ayudo, sabiendo que la única devolución que iba a tener, era que la primera vez que me viera a la cara, me iba a ver con una gran sonrisa.