
La pregunta fue sencilla. ¿Cuál fue el momento más feliz de tu vida?.
Mi mente entró a recorrer de apuro mi memoria, es que me había tomado de sorpresa, y no tuve respuesta.
Tiempo después me di cuenta, que la gran mayoría de mis momentos mas felices, habían sido simplemente por la ausencia de dolor y el resto de ellos, habían sido cosas realmente pequeñas.
Estas, no son de preocuparme, ya que me enseñan a disfrutar cada efímero momento, por mas pequeño e idiota que sea. Pero las otras son las que me preocupan, por que son vivencias de situación.
Nos plantean dos opciones, la buena y la mala, la que nos favorece y la que no, pero somos nosotros mismos, los que nos llevamos a esa situación.
Y hoy mas que nunca, pienso que ese tipo de situaciones, no nos pueden influir.
Ustedes podrán pensar, de que toda situación se puede reducir a algo bueno y algo malo, pero no es solo el carácter bipolar a lo que me refiero, si no a una previa elección de estar en esa situación.
Entonces, dada una cierta situación que nos puede influir en nuestros estados de animo, solo aquellas que tienen dos tipos de opciones, una buena y una mala, y que nosotros, por voluntad propia, elegimos tener que tomar esas opciones, a esas situaciones, hay que restarle importancia.

