Brenchs


Antes era, de quedarme pensando mucho, en las actitudes, y palabras de la gente hacia mí.
Es que me mal acostumbraron a sentimientos ocultos y palabras de doble sentido.
Y gracias a eso, me costaba, aceptar las palabras así como son, y trataba de ver mas allá de ellas, aunque estas, no tuvieran otras intenciones.
Hoy en día, lo que hago, es tratar de adelantarme a las personas, analizándolas, y ver, por que realmente me dicen las cosas que me dicen, y así, por un bien mental creo, no paso tiempo, por lo menos no tanto, pensando en,
¿ por que me lo habrá dicho?
Pero hoy me di cuenta de algo re feo de ese forma de pensar, que es, la poca sorpresa, la poca vida que da, y lo poco humano que es para el otro.
Es una forma, fácil, de no demostrar sentimientos, por que ya lo sufriste con anterioridad, y no, adelante de la otra persona.
Pero ahora, si los quiero demostrar, y sentirme mal, al escuchar algo, y no pensar, que ya me lo imaginaba. Y no me pregunten ¿por que?, pues así tiene que ser la vida, y no como la vivo ahora, tratando de predecir todo.
Y por mas dura que sea, es mas linda!
Tendría que estar pensando…. Pero ya lo sabia…

Con il cuore in gola...



Con il cuore in gola

Creo que nunca van a ver en este blog, algún comentario sobre fútbol, salvo que sea una situación extraordinaria, como que Uruguay salga campeón del mundo, o algo por el estilo, y si así fuese, creo que escribirían tanto, otras personas, que ya no tendría sentido escribir.
Pero ayer, charlando de momentos viejos, con amigos, recordamos, una gran historia, de la cual, soy presente, y ahora les paso a contar…
El año 2000 fue un año muy especial de mi vida, obviamente, por el viaje a Bariloche, también por que fue el último año, con algunos de mis compañeros, pero quizás, hubo un hecho, que definió, esa alegría de joven, de pre-adolescente, de que todo puede ser posible, y que la vida, es para disfrutarla. Ese hecho, fue el famoso, gol contra la Prole…
Los viernes por la noche, en mi liceo, se llevaba a cabo, internos de varios deportes, fútbol, fútbol femenino, bascket, y creo, que era una gran idea de los hermanos de mi liceo, para juntar, a las personas, en algo divertido, por la noche, y así, alejar a los jóvenes, de quizás una salida nocturna, y lo que ella traía a esas tempranas edades.
Pero sin lugar a duda, lo que se llevaba toda la atención de los espectadores que colmaban las gradas, en aquel frío viernes de setiembre, era el clásico, de los cuadros de cuarto año, el clásico La Resaca F.C.vs. La Prole.
El liceo, se había transformado en una especie de estadio centenario, donde se podían ver, infinidad de banderas de distintos tamaños, serpentinas, papelitos, y hasta fuegos artificiales, aquello, era una fiesta.
El clásico comenzó parejo, los equipos, tímidos en la cancha, ante tanto bullicio exterior, cuidaban mas, el que no le hicieran un gol, que en atacar el cuadro rival.
Y pese a ese cuidado, La Resaca, logra anotar, el primer gol en el marcador.
Con ese gol, el partido se abrió, y ya la cosa fue diferente, un equipo, La Prole, volcado al ataque, y otro, La Resaca, defendiendo su precioso gol.
Tal fue el ataque de La Prole, que antes de terminar el primer tiempo, logra recuperar el empate, anotando un gol.
El segundo tiempo, empezó igual que el primero, con equipos moderados, tratando de tener el mayor tiempo posible la pelota.
Pero una vez, La Resaca, logra ponerse en ventaja, anotando el segundo gol.
Parecía que la historia del primer tiempo, se volvería a repetir, por que ante el segundo gol de La Resaca, La Prole se volcó al ataque, y no paraban de tener situaciones de gol, y en las tribunas, ya se sentía el empate.
Aquí es donde entro yo en la historia, jeje, por que estaba en el banco de suplentes hasta ese momento ( injustamente… jeje), pero un hecho, que marcaría la historia de ese año, sucedió en ese preciso instante.
El delantero estrella de nuestro cuadro, se barre, con mala intención, y el juez, decide sacarle tarjeta azul, (que para los que no sepan, es cambio obligado).
Y allí, todos, absolutamente todos, me miraron, el jugador, que esperaba su oportunidad, al jugador que siempre le gustaron ese tipo de retos, y ante un coro de mil personas aclamando mi nombre, me puse los botines, e ingrese al campo de juego.
Creo que fue la rapidez de la jugada, la que me hizo no pensar en lo que estaba haciendo, y tras un pase magnifico realizado por el numero cinco de mi cuadro, me quede, solo con la pelota, en el medio de la cancha, y en ese instante, sin dudarlo, le pegué a la pelota, con todas mis fuerzas….
GOOOOOOOLLLLL!!!!!!!.
Recuerdo seguir con la mirada, la trayectoria del balón, y la alegría, que tuve, al ver, que en esa trayectoria, no había nada, que se impusiera, entre la pelota, y el arco rival.
En ese momento, la tribuna, fue un caos, hubo invasión de cancha, y hasta algún expulsado.
Obviamente, puede ser algo muy pequeño, y aunque ese gol, le brindo a la Resaca, la posibilidad de ganar el clásico 3 a 1, y acceder a las instancias finales, donde finalmente alcanzaría el campeonato, creo que fue, lo que encerró para mi, esa época, una total despreocupación por el futuro, y solo vivir el presente, disfrutando cada momento, como si fuera único y especial.
No es que ahora no me pase eso, pero creo que hoy en día, estoy mas preocupado por el futuro que por el presente, y no sé cuál de las dos elecciones, sea la mejor, seguramente, alguien me diga, lo mejor es el equilibrio, y tenga mucha razón, pero en esa época, jamás cuestionaba quienes eran mis amigos, y que intenciones tenían, no había celos de nada, era todo mucho mas simple, mas del instante, éramos mas chicos…

Arte Pop



Arte Pop


Siempre fui de los que creí que hacer inscripciones en baños, paredes, bancos y demás inmuebles de la universidad, era acto de bándalos, de aquellos que no se toman la facultad en serio, y que no tienen respeto por los demás.
Ayer sin embargo, a ultima hora del viernes, me senté en un lugar, inhóspito de la clase, el lugar mas alejado del pizarrón, quizás, por que quería pasar desapercibido y tener una linda vista al mar, para así pasar mejor esa ultima hora y media de la semana.
Fue de gran asombro, cuando voltee la cabeza, y me encontré, con una especie de tesoro escondido, tesoro, que solo, los que se habían sentado, en ese mismo banco que yo ocupaba, conocían.
Eran infinidad de pequeñas inscripciones de toda índole.
Bolzando gusta de Darvoux, ,Pichini es un cheeuwaca, Erno gusta de ínes, progreso se va a la b!!!,
si aprestas este boton te vas directo a la cantina, si apretas este boton apareces en cancun
Carlos deja la facultad un 7/3/87,Yo se la integral e a la x!!!.
Son un pequeño ejemplo, de las inscripciones que vi, en ese pequeño trozo escondido de pared
Pero la verdad, entre a ver con otros ojos, ese tipo de arte.
No precisamente, a los que escriben en los baños, números de travestíes, o a los que insultan.
Pero si, a ver con otros ojos, a aquellos, que en un lugar escondido, dejaron su marca, vaya uno a saber que pensaban en ese momento, pero lo hicieron, dejando sus pensamientos.
Y como es naturaleza en el hombre, ellos querían dejar algo que durara para siempre, que significara su paso por ese lugar, y sabían, que quizás, con ese pequeño graffiti por así llamarlo, perdurarían, por lo menos, cada vez, que alguien se sentara en ese lugar, como hice yo ayer por la tarde.
Y no les voy a mentir, obviamente me sentí tentado, de dejar yo también mi huella en ese lugar, pero logre superar la tentación y no deje nada.
También quizás, por que hace ya casi dos años, un día, con un amigo, vimos la peor de las tentaciones, un pedazo de cemento fresco, y como si se tratase del paseo de la fama de hollywood, dejamos nuestras manos, y firmas en uno de los estacionamientos de la universidad. Y yo en ese momento, pense que durarían por siempre…