Es raro enterarse de la edad de alguien por el informativo.
Es que él vivía en un mundo que no le pertenecía.
Solamente se lo prestaban dos meses, para hacerle creer que era parte de ese mundo, que tenia amigos, que tenia gente, que tenia comida, que tenia salidas, que tenia trabajo.
Para muchos de nosotros el verano es un despeje, es un olvidarme de todo, para él los veranos eran recordar, historias que contar, y tener una razón mas para pasar el crudo invierno.
Ayer lo encontraron con una botella de whisky, un poco chamuscado.
Yo creo que por primera vez, en todos los veranos, ya no nos vamos a preguntar, donde estará él.
Recuerdo mil historias, sus cuentos fantasiosos, tratando de ser parte de la charla del asado.
Y ahora me arrepiento de no haberlo ayudado un poco mas, quizás no era yo el que tendría que haberlo hecho, pero me siento con culpa.
Un día de lluvia, nos dijo que tenia una hija, y nos contó las historias más terribles como si fueran una tontería. Obviamente ninguno de nosotros le creyó, como nunca le creímos.
Ahora le creo un poco mas, y me asusta de la verdad de esas historias.
Él tiene 19 años, y nunca tuvo la oportunidad, no de estudiar, no de tener comida, que seguramente tampoco las tuvo, si no la oportunidad de tener amigos, de tener a alguien a quien llamar cuando se sentía mal y también de una familia que lo protegiera
No lo culpo, ni lo respeto, solo que a veces lo recuerdo, y no como un amigo, si no como para saber y tener muy en claro, que mi vida es perfecta, y que a veces estoy mal por ella.